sábado, 16 de septiembre de 2017
Estupida historia de amor ☔
Yo pensé que era dueño de lo que podía hacer, desde caminar a dos pies, o golpear a mi contrarios; pero ni siquiera es mío sentirme de esta manera de extraño.
Todo lo ganado parece prestado, por alguien que gusta cobrar en el momento menos pensado. Pues al fin y al cabo todo lo tuyo termina, incluso esos amores que juraron quererse toda la vida.
Los grandes libros se cierran; boxeadores que lucharon por conseguir una estrella, para perderla ante otro que tal vez mejor lo merezca; un equipo de futbol celebrando el campeonato, pero a la siguiente no soportarían perder el liderato.
Nunca pensé que era amor y lo dejaba correr, me ato de las manos, y me alejo del ayer. Quizás, esto me esta marcando un poco, no lo sé. Y ese mar que solía apreciar estando solo, no valen nada esta vez.
Y es que el amor no significa nada, a menos que haya algo por lo que valga la pena pelear. Viajar en un velero en altamar, esperando llegar a un isla ya ahogada sin piedad.
Es como volver a nacer, reiniciar una vida vivida, forzarte a otros gustos y tener otras fantasías, porque uno quiere y otro lo olvida. Capricho de los dos diría; pero al final el amor real, ese que dos personas se dan, es el que debe ganar, no de un pobre diablo que ama sin llegar a nada.
Nunca pase tanto tiempo en una batalla perdida, quizás buscando rescatar algún cuerpo que siga con vida, y que en su ultimo suspiro diga que tenga esperanzas de vivir todavía
Es una oportunidad perdida, y en el amor no vuelve más; son las lecciones de la vida, esas que nunca más te servirán.
Si estoy bien o estoy mal, al universo le da igual, todo sigue al rededor. El amor no es divinidad, es un acto natural que destroza el corazón.
Se que debí nunca haber jurado, que la razón debía ganar; se que debí estar a tu lado, para algo más que disfrutar ¿Por que se inundan mis ojos? con tan solo pensar.
Como quisiera estar soñando, y con un buenos días despertar. Quédate con el cariño, y ponlo donde quieras, ya no me llega a importar.
Nunca me he sentido tan libre, aunque las noches sean de soledad. Pero no todo esta mal, aun soy libre de llorar, y como el bien ,el mal sea feliz también tiene su fin.
dadadadaaaadadadaaaaaaaaaaa (solo de alguna guitarra)
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